me sentía otra. me sentía rara.
y nunca me habia sentido asi.
el teléfono no dejaba de sonar y yo no atendía.
del otro lado estaba esperándome el anden de un tren con destino a un desierto desolador
pero yo no quería subir si no era con vos.
y mientras me quedo tildada escribiendo, no dejo de pensar en que carajo me metí.