Las gotas de lluvia tocan mi ventana y al instante te acercas vos en mi cabeza diciendo un dulce e incierto: "hermosa". Cierro los ojos y me transporto a tu cama pero no estas ahí... Me desespero, cuando pensé que te habías ido apareces con una sonrisa gigante y un beso que calma todas mis angustias y miedos; apareces para no irte nunca mas.
Estamos acostados con "Algo de vos" sonando. La perfección se presento a la puerta y sin previo aviso entro a nuestra habitación. Tu respiración se complementa con la mía, el tacto de tu piel se vuelve mas dulce que la miel y de repente, me volví toxicómana de tus besos.
Con vos me siento resguardada, sos mi mejor armamento ante todo mal que quiera aniquilarme, sos mi guardián, sos mi lugar.
